La primera vez que uno llega a Eco Truly Park podría quedar un poco consternado por la bienvenida, ya que esta es un poco distante. Actualmente, la comunidad está formada por menos de 20 personas, 5 de las cuales son miembros oficiales, es decir, ya iniciados en la religión, 2 personas en proceso de purificación para una futura iniciación, 6 ayudantes y 6 voluntarios extranjeros. Todos ellos conviviendo en un terreno de más de 3 hectáreas.
El primero en recibirnos fue Víctor, un joven mexicano recién iniciado hace poco menos de un año. El trato que recibimos de su parte fue quizás uno de los más amigables y cordiales que obtuvimos, pues este se ocupo de cualquier inquietud nuestra. Fue él quien nos brindo una pequeña visita alrededor de la zona de hospedaje. Aquí pudimos apreciar que tanto los miembros del Hare Krishna como los huéspedes tienen habitaciones en forma circular llamadas Chullpas. Estas son hechas de barro. La razón de estas construcciones es la búsqueda de un mejor espacio para la meditación, puesto que según los Hare Krishna, al tratarse de espacios circulares se permite una mejor circulación de la energía.
La hora del almuerzo fue anunciada con el sonar de una campana. Seguida de esta, todos comenzaron a acudir al comedor, el cual se encontraba al aire libre, frente a la puerta de entrada con mesas y asientos de madera. Ya que los miembros de esta comunidad son vegetarianos, el almuerzo consistió de una ensalada de lechuga y pepino, acompañada con un plato de fondo consistente en un guiso de garbanzos, arroz integral y brócoli. Durante la comida, nuestro grupo se ubicó en una mesa un poco alejada para poder apreciar las relaciones entre los devotos, sin necesidad de interferir entre ellas. Fue en donde pudimos apreciar una gran cercanía que hay entre todos ellos al encontrarnos con relatos de sucesos ocurridos durante el día (especialmente sobre las labores que cada uno debía cumplir), Además notamos el gran cariño que comparten con sus mascotas, quienes son, también vegetarianas. Cada vez que un perro se acercaba a pedirles comida ellos los recibían con caricias o abrazos y les brindaban algo de comida. También, rondaban por el comedor pequeñas aves, en busca de restos, todas ellas poco intimidadas por la presencia de las personas.
Luego de este episodio, nos dividimos en dos grupos. Uno realizaría el tour con Jorge, un devoto de Krishna, y el otro grupo estaría junto al Ing. Julio Meneses, quien se encargaría del papel de guía por el bio-huerto.
Jorge, encargado de guiarnos alrededor del resto de la finca, es un hombre completamente leal y convencido de su religión. Además, es uno de los más conocedores de la historia de Krisha y de los demás dioses. Él carga siempre consigo un pequeño libro donde lleva apuntada las principales citas del Bhagavad Gita, el libro sagrado de la religión. Jorge nos condujo hacia el Planetario Védico, la zona con la mayor cantidad de chullpas dedicadas a la historia de sus dioses. Estas eran diferentes de aquellas visitadas en la zona de hospedaje, ya que poseían una serie de exquisitas decoraciones con vitrales y pinturas en los muros. Durante el recorrido, Jorge no desaprovechó la oportunidad de aclararnos nuestra errada percepción de la vida, tratándonos de persuadir ante la religión. Para finalizar el tour guiado, llegamos al Templo del Silencio. Antes de ingresar a este recinto debimos despojarnos de nuestros zapatos. Dentro del templo se encontraban aún decorando el altar para la adoración de la tarde. Jorge aprovechó para realizar una serie de oraciones Krishna. Se arrodilló frente al altar colocándose sobre un pequeño cojín y de un rincón donde había una serie de instrumentos musicales tomó una maraca, y al ritmo del sonar comenzó a pronunciar un rezo en un idioma incomprensible para nosotros.
El Ing. Julio Meneses no es un devoto de Krishna, no pertenece a la religión, pero a pesar de ello, luego de tantos años de trabajar en el Eco Truly Park, ha adquirido muchas de las características clásicas de los Hare Krishna: mantiene una vida humilde, avocado sobre todo al trabajo que para él es casi su propia religión. Si bien el ingeniero no vive a tiempo completo en la finca, pasa gran parte de su tiempo ahí y ciertos días a la semana se queda a dormir en el lugar. Durante esos días, desde que amanece se dedica a trabajar el bio-huerto, trabajo en el que está ya desde hace aproximadamente 15 años. Su emoción al ver nuestro interés fue rápidamente visible, puesto que, según julio, los visitantes suelen interesarse mayormente las construcciones y no se presta mucha atención en sus labores del bio-huerto. Además de llevarnos a conocer todas las cosechas del bio-huerto (dentro de las cuales podemos contar fresas, rábanos, lechugas, papas, coles, etc) fue él quien nos explicó el tema de los “baños secos”. Los Hare Krishna tienen un gran interés en la preservación del medio ambiente y reducen al máximo su coeficiente de contaminación. Una de las maneras de hacerlo es por medio de los baños secos, retretes sin tanque de agua y acompañados por un contenedor lleno de aserrín el cual deberá ser vertido sobre las excreciones. Tantos lo residentes como los voluntarios y por supuesto, los turistas deben hacer uso de estos baños.
Tanto Víctor, Jorge y el Ing. Meneses vestían aún a la usanza occidental. Sin embargo, pudimos observar que el maestro espiritual junto a dos personas más usaban un tipo especial de pantalones: los dhotis, lo cuales se caracterizan por estar envueltos en una tela muy delgada. Además, estos se acompañan con unas camisas blancas muy livianas. Todos los devotos de Krishna usaban sandalias, aún en invierno, época en la cual sólo suelen abrigarse bien los pies, pero persistiendo en el uso de sandalias. Así mismo, todos los hombres llevan el cabello muy corto, dejándose sólo un pequeño mechón en la parte posterior de la cabeza, encima de la nuca. Además, todos ellos lucen una pequeña línea de color amarillento en medio de la frente, un símbolo colocado todas las mañanas.
Aproximadamente unas dos horas después del almuerzo, sonó la campana anunciando que el Templo del Silencio estaba listo para la adoración. Para esta actividad, los devotos, luego de quedar descalzos, se acercan al altar principal, donde se encuentra la estatua de Krishna, acompañada por la de otros dioses además de una pequeña estatua representando al fundador de la religión. Se trata de un altar cuidadosamente decorado con fotos de maestros, telas y collares coloridos en las estatuas. Todos los participantes se colocan de rodillas sobre unas esterillas o cojines, luego toman algún instrumento musical y acompañan la música con el cántico del conocido Maha Mantra dedicado a Hare Krishna. Durante aproximadamente quince minutos los devotos permanecen en este lugar adorando al dios, para luego cerrar el Templo del Silencio hasta las 5am, momento del siguiente ritual de adoración.
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